Autoridades aseguran pozos, pipas y capturan a líderes del crimen organizado dedicado al negocio ilícito en varias localidades del Estado de México. En un contundente operativo, las autoridades federales, estatales y municipales lograron desmantelar una red de extracción y distribución ilegal de agua en diversas localidades del Estado de México. La acción, que forma parte de la segunda fase de la estrategia denominada "Operación Caudal", permitió la detención de seis personas consideradas líderes de organizaciones delictivas que operaban bajo la fachada de sindicatos y colectivos sociales. Se aseguraron siete pozos, una toma clandestina y 25 pipas vinculadas al acaparamiento y venta ilícita del recurso, además de varios vehículos y maquinaria relacionada con estas actividades. La estrategia también incluyó la inspección y cierre de numerosos puntos ilegales, confrontando una problemática que afecta tanto a los usuarios legítimos como a la gestión pública del agua. La región enfrenta un escenario donde diversas organizaciones no autorizadas toman control de recursos hídricos, generando conflictos y afectaciones a la población. Esto se combina con antecedentes de otros operativos similares, que en la primera fase lograron asegurar más de 50 pozos y cientos de unidades de transporte, evidenciando la magnitud del fenómeno y la necesidad de acciones coordinadas para garantizar la gestión responsable del recurso. La movilización también permite comprender la relevancia de la ley y la cooperación interinstitucional para combatir delitos que impactan directamente en el bienestar social y la sustentabilidad del acuífero. La medida refuerza el compromiso por erradicar las prácticas ilegales que vulneran los derechos de quienes dependen del agua en la infraestructura formal y fomenta el uso responsable y regulado del recurso hídrico en una de las regiones más afectadas por la crisis del agua en el país.
