Autoridades locales denuncian que actores políticos vinculados al PAN buscan detener un proyecto vital para la seguridad hídrica del municipio, que depende de fuentes externas.
En Tlalnepantla, Estado de México, la incorporación de siete nuevos pozos de agua potable ha enfrentado obstáculos que las autoridades atribuyen a actores políticos relacionados con el Partido Acción Nacional. Esta iniciativa busca fortalecer el abastecimiento del municipio, que actualmente depende en gran medida de sistemas como Lerma, Cutzamala, Madín, Chiconautla y Teoloyucan-Cuautitlán, en un contexto de creciente demanda y escasez hídrica en la región. Tras denuncias y obstáculos administrativos, la administración municipal reafirma que los recursos extraídos de estos pozos serán gestionados de manera sustentable y destinados exclusivamente al beneficio de la comunidad, alejándose de intereses de desarrollo inmobiliario. La situación subraya la importancia de separar la politización del acceso a un recurso esencial, que es un derecho humano fundamental, y pone en evidencia los desafíos para garantizar la seguridad hídrica en zonas urbanas densamente pobladas. La gestión responsable del agua, además, se vuelve crucial ante el aumento en la demanda y los efectos del cambio climático en la disponibilidad de recursos hídricos en la región.
