Las políticas refuerzan la seguridad vial y establecen sanciones específicas para conductores de motocicletas en el Estado de México, ante el incremento de accidentes En respuesta al aumento constante de accidentes viales, que ha registrado una subida del 39 % entre 2019 y 2023, el Estado de México implementó cambios significativos en su Reglamento de Tránsito para promover la seguridad de los motociclistas y reducir incidentes en las vías. Desde principios de esta semana, las nuevas regulaciones están en vigor y buscan establecer un marco más estricto y claro para el uso de equipo de protección y la conducción responsable. Uno de los principales puntos es la obligatoriedad de que los conductores de motocicletas utilicen casco certificado conforme a normas nacionales e internacionales, que además esté en buen estado, con menos de cinco años de fabricación y ajustado correctamente. También deben portar gafas protectoras sin obstruir la visión periférica y vestimenta adecuada para cubrir extremidades, con el fin de minimizar lesiones en caso de accidente. La regulación especifica que los menores de edad que no puedan sujetar los pies a los reposapiés no deben viajar en moto, priorizando su seguridad. En cuanto a las maniobras de rebase, se establecen reglas precisas: solo por el lado izquierdo y usando un carril distinto al vehículo que se adelanta, con la finalidad de evitar riesgos adicionales en el tránsito. Además, los motociclistas deberán realizar un examen teórico y práctico, realizado por la Secretaría de Movilidad, para obtener la licencia correspondiente, reforzando así la formación y responsabilidad en la conducción. Las sanciones económicas por infracciones específicas han sido actualizadas y se establecen en función del nivel de incumplimiento. Estas multas varían según la cantidad de infracciones pendientes, con montos que, en 2025, se expresan en valores de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Las sanciones mínimas corresponden a quienes no tienen
