Ecatepec lidera la lista nacional, mientras varios municipios mexiquenses enfrentan altos niveles de inseguridad, según la ENSU del tercer trimestre del año.
En 2025, la percepción de inseguridad en diversas ciudades del Estado de México supera ampliamente el promedio nacional, posicionando a varios municipios en los primeros lugares de preocupación pública. Ecatepec, una de las zonas más pobladas de la entidad, mantiene su liderazgo como el municipio con mayor sensación de peligrosidad, con una percepción del 84.4 por ciento de sus habitantes que consideran inseguro su entorno. A nivel nacional, esta zona urbana se ubica entre las cinco áreas metropolitanas con mayor percepción de inseguridad, que en el tercer trimestre del año alcanzó el 88.3 por ciento en Culiacán, 88.2 en Irapuato, 86.3 en Chilpancingo y 84.2 en Cuernavaca.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana revela que, en general, los municipios del Estado de México exhiben niveles preocupantes, con percepciones superiores al 60 por ciento en la mayoría de los casos. Destacan Naucalpan y Chimalhuacán, con 82.1 y 81.9 por ciento respectivamente, así como Cuautitlán Izcalli con 81.7 por ciento y Tlalnepantla con 80.3 por ciento. Por otro lado, municipios como Atizapán y Nezahualcóyotl presentan percepciones de inseguridad menores, aunque todavía elevadas.
Este incremento en la percepción de inseguridad en las principales áreas urbanas del Estado de México continúa reflejando una tendencia que ha ido creciendo en los últimos trimestres. El análisis de datos de 2025 muestra que, en comparación con el mismo periodo del año anterior, lugares como Tlalnepantla han reportado un aumento significativo en la sensación de inseguridad, mientras Naucalpan ha experimentado una ligera mejoría. Estas cifras muestran la urgente necesidad de implementar políticas públicas efectivas para mejorar la seguridad y la confianza de los habitantes en sus comunidades.
El estado enfrenta retos importantes para reducir este sentir de inseguridad, que afecta tanto la calidad de vida como el desarrollo económico regional. La percepción de peligrosidad en las ciudades mexiquenses, en particular en ecatepec, se ha convertido en un indicador clave que requiere atención desde diferentes frentes, incluyendo la seguridad pública, la inversión social y la prevención del delito.
