La bodega en Huehuetoca fue diseñada para abastecer medicamentos gratuitos en todo México, pero nunca cumplió su función principal por falta de un plan logístico.
A pesar de la inversión en infraestructura, la Megafarmacia instalada en Huehuetoca, Estado de México, no ha logrado consolidar un sistema eficiente de distribución de medicamentos en el país. El proyecto, que buscaba centralizar la gestión de insumos para la salud y garantizar el abastecimiento gratuito, únicamente surtió un promedio de seis recetas diarias en los primeros meses del 2024. La falta de una estrategia de entrega efectiva fue evidenciada por las autoridades, quienes optaron por retirar medicamentos de los propios institutos de salud en lugar de comprar para llenarla. Este escenario revela que, pese a las inversiones, el plan de distribución nunca se implementó verdaderamente, dejando a la megafarmacia como un espacio vacío sin propósito operativo.
Para el sector salud, esto ejemplifica los desafíos en la gestión logística y la planificación en programas gubernamentales, que en ocasiones carecen de estrategias de distribución claras y eficientes, cruciales para lograr su impacto social y económico.
El proyecto fue parte de una estrategia para fortalecer el sistema de salud pública, pero la ausencia de un plan de distribución consistente limita severamente su alcance y potencial en la atención ciudadana.
