La procesión de camiones de gas con pirotecnia en el Estado de México genera preocupación por posibles accidentes, sin pronunciamiento oficial. En el municipio de Ixtlahuaca, en el Estado de México, se registró una peregrinación de vehículos de gas natural que transitó por la carretera Ixtlahuaca-Jiquipilco, cerca de la autopista Toluca-Atlacomulco y frente a la Plaza de los Contenedores. La marcha, que coincidió con las festividades en honor a la Virgen de Guadalupe, estuvo marcada por la presencia de pipas y cilindros de gas LP portados en medio de una procesión, algunos de los cuales llevaban pirotecnia. La acción generó alarma y rechazo entre los residentes, quienes consideraron que la presencia de estos vehículos en un contexto festivo y con elementos explosivos en sus cargas representaba un riesgo potencial de explosiones o accidentes graves. Sin embargo, algunas personas minimizan el peligro, creyendo que los cilindros no contenían gas o que las pipas estaban vacías. Hasta el momento, las autoridades locales y de Protección Civil del Estado de México no han emitido un posicionamiento oficial respecto a esta situación, que evidencia la vulnerabilidad ante el manejo irresponsable de sustancias peligrosas en eventos públicos. La relevancia de esta problemática radica en la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y regular los desplazamientos de vehículos con cargas peligrosas en festividades populares, que podrían terminar en tragedia sin una intervención adecuada. Cabe destacar que los antecedentes de movilizaciones similares en distintas regiones del país subrayan la urgencia de implementar protocolos estrictos para evitar accidentes que podrían afectar a comunidades enteras en celebraciones tradicionales, reforzando así la función preventiva de las autoridades y la conciencia ciudadana.
