Autoridades aseguran infraestructuras clandestinas de extracción y distribución en una acción coordinada para frenar el comercio ilegal del recurso en varias regiones del Estado de México.
Recientemente, en una operación contundente, las autoridades del Estado de México lograron desmantelar una red ilícita dedicada al saqueo y la venta ilegal de agua en la región. Durante una estrategia coordinada, vinculada a la segunda fase de la llamada “Operación Caudal”, se realizaron cateos en diversos municipios como Texcoco, Tultitlán y Chalco, donde se aseguraron siete pozos clandestinos, una toma irregular y múltiples pipas utilizadas para la distribución ilegal del líquido.
El operativo también involucró el decomiso de vehículos de carga y maquinaria que facilitaban las actividades delictivas. Los detenidos, identificados como cabecillas integrados en organizaciones que operaban bajo la fachada de sindicatos y colectivos sociales, están relacionados con delitos que van desde la extracción clandestina hasta la violencia y delitos económicos, reflejando la gravedad de la problemática.
Este esfuerzo forma parte de una serie de acciones emprendidas desde octubre pasado, cuando se aseguraron más de 50 pozos y numerosos vehículos vinculados a la explotación irregular del recurso hídrico en más de 48 municipios del estado. La extracción artesanal y sin control, además de afectar la disponibilidad del agua, impacta en la salud pública por el uso de sistemas no regulados, agravando la crisis hídrica que enfrenta la región.
La lucha contra estas redes demuestra un compromiso por regularizar el uso del agua y proteger los derechos de la población, ante la incidencia de grupos que operan bajo estructuras ilegales que controlan recursos vitales y generan un escenario de peligro y clandestinidad en varias comunidades.
