La celebración religiosa más grande del año en Durango termina con saldo blanco y atención mínima a asistentes, gracias a medidas preventivas efectivas.
La tradicional romería en honor al Santuario de Guadalupe, en Durango, finalizó sin incidentes mayores durante su edición de 2025, reportando solo 26 atenciones menores. La celebración, la más concurrida del calendario local, se llevó a cabo el 12 de diciembre en un entorno controlado y con estrictas medidas de seguridad.
Desde días previos, las autoridades municipales implementaron una exhaustiva revisión de puestos, juegos mecánicos y estaciones de venta. En total, se inspeccionaron 436 instalaciones, verificando aspectos esenciales como la seguridad en gas propano y electricidad, además de transportar un fuerte escrutinio a los juegos mecánicos para garantizar la integridad de los asistentes.
El despliegue de personal de emergencia fue clave en el operativo, con un módulo de atención médica prehospitalaria atendiendo diversas molestias leves, como mareos, dolores de cabeza y caídas menores, además de atender casos relacionados con la hipertensión, la fatiga o personas que olvidaron medicarse. Además, se colocaron máquinas de bomberos en puntos estratégicos para reforzar la respuesta en caso de contingencias.
Este tipo de eventos representan una oportunidad para reforzar la importancia de las medidas preventivas en congregaciones masivas, especialmente en el contexto actual donde la seguridad y bienestar de la ciudadanía son prioridad. La coordinación entre diferentes instituciones y una planificación anticipada demostraron ser clave para garantizar una celebración segura y ordenada, consolidando a esta romería como un ejemplo de responsabilidad y organización en el ámbito religioso y social.
Como antecedentes, las autoridades de Durango han reforzado los protocolos en festividades similares en los últimos años, reconociendo que la prevención efectiva es la mejor estrategia para mantener la paz social y evitar tragedias. Esta experiencia evidencia que la planificación logística y la vigilancia constante pueden traducirse en eventos exitosos y sin daños, fortaleciendo la confianza en la gestión pública para futuros encuentros masivos.
