Periodista destacado por sus informes sobre crimen organizado, su muerte reaviva preocupaciones por la seguridad de los comunicadores en México.
En un nuevo episodio que evidencia la peligrosidad que enfrentan los periodistas en México, se confirmó la muerte de Miguel Ángel Beltrán Martínez en el municipio de Río Chico, Durango. El cuerpo del comunicador, conocido por investigar y reportar sobre actividades delictivas, fue hallado en la carretera Durango–Mazatlán, en un hecho ocurrido el pasado sábado. Beltrán había sido reconocido por sus coberturas sobre el crimen organizado y compartía contenido en redes sociales relacionado con detenciones de figuras delictivas, destacando su compromiso con la transparencia y la denuncia social. La pérdida de su vida genera preocupación en el gremio periodístico, especialmente en un contexto donde la violencia contra los medios ha dejado una profunda marca. La situación de inseguridad en Durango y otras regiones del país mantiene a México entre los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo, con múltiples casos de periodistas asesinados en los últimos años. Aunque las autoridades han adoptado medidas para mejorar la protección, los resultados todavía no son suficientes para garantizar la seguridad plena para los comunicadores que enfrentan riesgos diariamente en su labor informativa.
