Durango, Durango. – Gricel celebra la conclusión de su última sesión de quimioterapia, marcando un hito significativo en su batalla contra el carcinoma ductal infiltrante HER2 positivo. Este diagnóstico, recibido el 19 de mayo, la obligó a pausar sus planes personales y profesionales, incluyendo su reciente matrimonio y el anhelo de formar una familia.
La duranguense se trasladó a Torreón para recibir tratamiento, que incluyó una mastectomía bilateral radical y ocho ciclos de quimioterapia. A pesar de las dificultades físicas y emocionales, Gricel ha encontrado una nueva perspectiva, enfatizando la importancia de la fe y la aceptación ante los planes que escapan a su control.
El 18 de diciembre significó el fin de las sesiones de quimioterapia, pero su tratamiento continúa con radiaciones en enero y un año de terapia dirigida. A través de su experiencia, Gricel hace un llamado a las mujeres de Durango a la autoexploración y al conocimiento de su propio cuerpo como un acto de amor propio y prevención.
Con la mirada puesta en el futuro, Gricel mantiene la esperanza de retomar sus proyectos y el sueño de la maternidad, confiando en que la vida florece nuevamente tras las adversidades.
