Cuatro personas originarias de Durango, vinculdas a investigaciones en Chihuahua, fueron localizadas sin vida en una cueva del estado, tras una búsqueda que involucró tecnología y pistas anónimas.
En un operativo coordinado en Durango, las autoridades localizaron los restos de cuatro personas, vinculadas a una serie de desapariciones ocurridas en Chihuahua, específicamente en la región de Santa Eulalia. Los individuos, originarios de Durango, se encontraban desaparecidos desde finales de octubre, cuando su paradero se reportó tras su ingreso a la zona por motivos relacionados con la instalación de máquinas tragamonedas en la región.
La investigación se intensificó gracias a la revisión de cámaras de vigilancia y llamadas anónimas que brindaron pistas sobre la presencia de una camioneta en la zona. La unidad, una GMC Sierra, fue localizada calcinada en un punto de difícil acceso en la carretera a Delicias. Posteriormente, un aviso aseguró que los cuerpos estarían en una mina en Santa Eulalia, donde los hallaron en la Cueva del Murciélago tras una exhaustiva búsqueda y técnica forense.
Entre los fallecidos está Jair Núñez Gandarilla, cuya identificación fue confirmada por los peritos, y las autoridades continúan trabajando para determinar la identidad del resto. La resolución del caso ayuda a entender el contexto de violencia y delitos que afectan la región, en donde el narcotráfico y el crimen organizado implican riesgos extremos para las comunidades cercanas y visitantes.
Este hallazgo evidencia la importancia de la cooperación regional, el uso de tecnología y las denuncias anónimas en la lucha contra la delincuencia en zonas fronterizas, y refuerza la necesidad de seguir fortaleciendo los mecanismos de investigación y atención a víctimas.
