Las autoridades de Durango arrestaron a los familiares de la joven de 14 años, en un caso que evidencian riesgos y posibles irregularidades en procedimientos estéticos adolescentes. Las autoridades de Durango llevaron a cabo la detención de una madre y su pareja, acusados de la muerte de una adolescente de 14 años que falleció tras someterse a una intervención estética en una clínica privada. La operación, realizada por un cirujano plástico certificado, ocurrió en medio de controversias por la participación de la madre, quien ingresó al quirófano disfrazada de enfermera, y la realización de la cirugía a pesar de que la menor presentaba síntomas de COVID-19, lo que incrementaba el riesgo de complicaciones severas. El caso ha generado gran impacto nacional debido a las irregularidades evidenciadas. La joven, que celebraba sus 15 años con diversos procedimientos, incluyendo implantes mamarios y liposucción, no tenía autorización paterna y su salud ya se encontraba comprometida. La autopsia reveló cicatrices y signos de intervención quirúrgica con poca transparencia en el proceso judicial, ya que los procedimientos legales no se siguieron correctamente. Por su parte, el padre de la víctima denunció que la muerte fue encubierta y que la autopsia fue presurada. El caso ha puesto sobre el tapete temas relacionados con la ética en la práctica médica, la protección de menores en procedimientos cosméticos y la posible influencia del tráfico de influencias, debido a la relación familiar del cirujano con un magistrado duranguense. La situación ha provocado pronunciamientos oficiales, incluyendo una confirmación de seguimiento por parte de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la promesa del gobernador de Durango de que no habrá impunidad. La fiscalía continúa investigando para esclarecer responsabilidades y prevenir futuros casos similares.
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