La madre del menor fue detenida tras llegar en estado crítico al hospital; la víctima no había sido registrada oficialmente y presentaba signos severos de desnutrición y deshidratación.
En Santiago Papasquiaro, Durango, un bebé de un mes de nacido murió debido a una presunta omisión grave en sus cuidados. La menor de edad, cuya identidad oficial no fue registrada, fue trasladada en condiciones críticas al Hospital General de la localidad, presentando desnutrición severa, deshidratación y problemas de higiene evidentes. A su llegada, el personal médico intentó reanimarla sin éxito, y minutos después se confirmó su fallecimiento. La madre del infante, Olga Lilia, fue detenida en el lugar para esclarecer las circunstancias del deceso, que evidencia impactos sociales relacionados con el cuidado infantil y la vulnerabilidad de menores en situación de vulnerabilidad.
Este caso destaca la importancia de supervisar y garantizar los derechos fundamentales de los menores, especialmente en contextos donde las condiciones sociales y económicas pueden poner en riesgo su vida. La falta de registros oficiales en recién nacidos en algunas regiones pone en evidencia la necesidad de fortalecer sistemas de control y protección infantil, para prevenir tragedias similares y promover el bienestar infantil en todo el país.
