Un grupo de aproximadamente treinta personas protestó frente al Congreso, pero la negociación permitió el ingreso de una comitiva para dialogar con las autoridades.
Desde primeras horas del día, un grupo de manifestantes se concentró en las inmediaciones del edificio legislativo, con la intención de exigir una reunión con los diputados locales. La protesta se intensificó cuando, cerca de las 13:30 horas, bloquearon el acceso principal en la calle Libertad, en la zona que da a la Plaza de Armas, formando un retén ciudadano que dificultaba la entrada y salida del recinto.
El movimiento reclamaba la modificación de los cobros por derechos vehiculares y accesorios que, consideran, afectan la economía de los habitantes. El vocero del grupo, quien criticó duramente a los militantes del Partido Acción Nacional por supuestos intereses económicos, lideró las negociaciones con las autoridades del Congreso. Después de un diálogo abierto, se acordó que una representación del movimiento ingresaría a una sala del Congreso al día siguiente, con la posibilidad de ampliar el diálogo hacia las afueras de la sede legislativa.
En respuesta a la disposición de las autoridades, la protesta se disolvió pacíficamente, permitiendo que el personal legislativo pudiera continuar con su jornada. La acción representa la segunda movilización que los manifestantes llevan a cabo en la misma semana en ese mismo sector, reflejando la persistente tensión en torno a las reformas en materia de derechos vehiculares en la región.
