Estreno en México de la cinta que aborda depresión y exploración artística Edwarda Gurrola regresa a México para presentar su más reciente filme titulado Demasiado triste para ver películas, en el que interpreta a Flor, un personaje que sufre de depresión, ansiedad y agorafobia. La actriz da vida a una mujer que enfrenta el reto de querer realizar una película, a pesar del torbellino de sentimientos que experimenta. Se trata de una producción experimental que Gurrola realizó en colaboración con Rubén Gutiérrez, con quien ya había trabajado en otros proyectos. La actriz expresa su alegría por poder presentar esta obra cinematográfica. Ambos tuvieron un proyecto previo en el que participaba Gabriel Retes, y el guion de esta película le fue enviado a Gurrola antes de la pandemia. Aunque en ese momento no fue posible realizarlo, siempre buscaron la oportunidad y finalmente lograron llevarlo a cabo. En la película también participaron algunos alumnos de Gutiérrez, lo que aportó una visión más moderna a la historia. La filmación, que duró más de dos semanas, fue descrita por Gurrola como un proceso intenso, pero muy gratificante. La actriz señala que la obra es una pieza que exige mucho del espectador y que invita a la reflexión, ya que el personaje principal está constantemente pensando en sus próximas acciones. La protagonista de la historia, explicó Gurrola, es una mujer que vive ensimismada y que no puede salir de su departamento en la colonia Condesa. Es una artista que busca establecer conexiones con el mundo desde el privilegio en el que vive. Gurrola reflexionó sobre la situación en Europa, donde muchas personas sin empleo reciben apoyo del Estado, cuentan con seguridad social y educación gratuita. Aseguró que esa realidad puede generar depresiones profundas, ya que en esos entornos la gente no siente la necesidad de salir a buscar cómo sobrevivir. Cuando todo parece resuelto y la vida no exige esfuerzos, el privilegio puede convertirse en una especie de atadura.
