La incorporación de información biométrica en la CURP genera controversia y rechazo en la población El Congreso de la Unión aprobó recientemente una iniciativa del gobierno federal que establece la creación de una nueva identificación oficial para los ciudadanos, basada en la incorporación de datos biométricos en la CURP. Esta medida busca facilitar la búsqueda y localización de personas desaparecidas, pero ha generado un intenso debate en el país. La propuesta implica que la Clave Única de Registro de Población (CURP) incluirá información como huellas dactilares, fotografías dactilares, escaneo del iris y firma electrónica. No solo se trata de una actualización tecnológica, sino de una estrategia gubernamental para mejorar los mecanismos de identificación y búsqueda. Sin embargo, la iniciativa ha sido recibida con opiniones divididas en la población mexicana. Mientras algunos consideran que esta medida puede ser útil para reforzar la seguridad y la localización de personas, otros expresan su rechazo a la incorporación de datos biométricos en documentos oficiales. La discusión se ha intensificado en los ámbitos legislativos y sociales, evidenciando la polarización que genera la propuesta. Una encuesta realizada por El Financiero reveló que un 48% de los mexicanos aprueba que la CURP incluya datos biométricos, como huellas, fotografías dactilares, escaneo del iris y firma electrónica. Por otro lado, un 49% manifestó estar en desacuerdo con esta medida, mostrando la división de opiniones en el país. La percepción sobre la confianza en que el gobierno tenga acceso a estos datos también está repartida de manera casi igualitaria: un 49% de los encuestados expresó tener “mucha o algo de confianza”, mientras que otro 49% manifestó “poca o ninguna confianza”. La discusión sobre la privacidad y la seguridad de los datos biométricos es uno de los aspectos que más se destacan en el debate público. La posibilidad de que el gobierno tenga acceso a información tan sensible genera
