La legisladora señala que las recaudaciones obedecen más a necesidades políticas que a políticas de salud, afectando el bolsillo de las familias mexicanas. En la reciente discusión legislativa sobre una reforma que modifica el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), una diputada del Partido Acción Nacional (PAN) expresó su firme oposición a los incrementos propuestos. La propuesta contempla elevar los impuestos sobre bebidas azucaradas, tabacos, apuestas y videojuegos, con el argumento de apoyar objetivos de salud pública. Sin embargo, los propios analistas señalan que estas medidas parecen responder más a la necesidad del gobierno federal de aumentar ingresos para financiar programas políticos y propaganda, en lugar de promover un bienestar colectivo sólido. El aumento en los gravámenes ha recibido críticas por su impacto en las familias y en pequeños comercios, quienes enfrentan mayores costos en productos básicos. Expertos advierten que gravar artículos esenciales como el agua y los combustibles encarece el costo de vida y perjudica a productores, trabajadores y agricultores nacionales. Además, se considera que estas medidas recaudatorias fomentan un estado de control más que de protección social, ya que recurren a la fiscalidad como principal herramienta de gestión económica. Desde esta perspectiva, la legisladora subrayó que instrumentos fiscales como el IEPS se han convertido en medios de control que afectan directamente la economía familiar y la competitividad del país. En su opinión, la economía de México necesita un enfoque que fomente la inversión, la libertad económica y la rendición de cuentas, en lugar de medidas que parecen buscar solo la caja para sostener programas electorales y clientelistas. Como alternativa, la diputada del PAN propone eliminar o reducir el IEPS al agua embotellada y en combustibles, considerando que estos cambios serían positivos para el bolsillo de los consumidores y la economía local. La discusión revela un debat
Temas:
