La expresidenta intensifica gestiones para evitar fracturas en el bloque oficialista en medio de alianzas y desafíos políticos en plena crisis económica.
En un contexto político caracterizado por el desgaste del peronismo y conflictos internos, la exmandataria Cristina Kirchner ha intensificado sus esfuerzos por promover la unidad dentro del Frente de Todos, buscando evitar una ruptura que podría debilitar aún más la influencia del sector oficialista. La situación se ha visto agravada por recientes movimientos parlamentarios, como la incorporación de diputados vinculados al kirchnerismo en bloques opositores y declaraciones de gobernadores que articulan con figuras alineadas a otros sectores políticos. La decisión de la gobernadora de La Rioja, Ricardo Quintela, de apoyar una estrategia conjunta del peronismo en vísperas de una posible reconfiguración del bloque en el Congreso, refleja la búsqueda de consolidar una postura unificada. En paralelo, Cristina realizó encuentros con distintos dirigentes provinciales y parlamentarios para fortalecer alianzas internas y analizar la coyuntura económica y social del país, marcada por la caída de la recaudación y la falta de inversión en infraestructura, aspectos que ella misma destacó en sus últimas declaraciones. La intención es formar un interbloque que represente la diversidad del peronismo y construir una plataforma con miras a las próximas elecciones, priorizando la oposición a la agenda de Javier Milei y ofreciendo proyectos alternativos que articulen las distintas corrientes del Frente de Todos.
