Nuevos nombramientos en el máximo tribunal generan debate sobre su imparcialidad y relación con actores políticos y partidistas.
La integración del equipo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) bajo la dirección del ministro Hugo Aguilar Ortiz ha despertado polémica por la presencia de perfiles con fuertes vínculos políticos y familiares con figuras del oficialismo. Los nombramientos de recientes funcionarios en cargos clave del tribunal han sido motivo de análisis acerca de su posible influencia y la percepción de independencia del órgano judicial más alto del país.
Uno de los casos más notorios es el de Gerardo García Marroquín, quien ocupa actualmente la dirección de la Coordinación de Compilación y Sistematización de Tesis. García Marroquín, familiar del legislador Ricardo Monreal, ha tenido antecedentes en el ámbito electoral, habiendo intentado en 2018 acceder a una magistratura en Oaxaca, solicitud que fue desestimada por el Senado ante posibles conflictos de interés. En 2019, también se excusó de participar en investigaciones relacionadas con su familiar en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FISEL).
Otra figura cercana a movimientos políticos es Karina López Regalado, quien fue nombrada directora de Participación Social en la Corte y en 2021 pretendió ser candidata a diputada local por Morena en Oaxaca, aunque su candidatura fue rechazada por las autoridades electorales. Además, en el equipo de Aguilar Ortiz destaca Amanda Pérez Bolaño, vinculada al Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien fue suplente en una candidatura federal en 2018 y ocupó roles en gobiernos estatales del Estado de México.
El entorno del ministro también incluye a otros personajes con conexiones con el oficialismo, como José Hernández Hernández, cercano a Aguilar, y Mardonio Carballo, poeta y periodista que ha colaborado en proyectos vinculados al expresidente Andrés Manuel López Obrador, como director del canal institucional Plural TV.
Este proceso de nombramientos evidencia las complejidades y desafíos que enfrenta el Poder Judicial en México para mantener la percepción de independencia y credibilidad frente a las múltiples influencias políticas y partidistas que acompañan a sus integrantes. La postura del máximo tribunal en los próximos años será determinante para consolidar su papel como garante de la justicia sin compromisos partidistas.
