En la estructura de Morena se desarrolla una intensa disputa por el control real del partido. Por un lado, se encuentra la presidenta formal de la agrupación, Luisa María Alcalde, y por otro, Andrés ‘Andy’ López Beltrán, quien es el heredero político y secretario de Organización.
Aunque ambas figuras son fundamentales dentro de la Cuarta Transformación, una serie de crisis recientes ha puesto en evidencia una interrogante central: ¿quién ejerce realmente el dominio dentro de Morena?
No solo brindamos información, también analizamos la política. Da clic aquí y síguenos en X (Twitter).
Ambos, hijos de figuras emblemáticas del movimiento obradorista, asumieron sus cargos en la dirigencia del partido en septiembre de 2024. Sin embargo, su gestión conjunta ya ha enfrentado dificultades, como los débiles resultados electorales en Durango y Veracruz, los cuales se atribuyen principalmente a la operación de López Beltrán.
Pero no solo la gestión de Alcalde ha sido puesta a prueba en recientes momentos.
Frente a las polémicas que rodean a Adán Augusto López y al viaje de “Andy” a Japón, la postura neutral de la presidenta del partido contrastó con la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sí hizo un llamado de atención a López Beltrán, revelando una aparente fisura en la cadena de mando.
Foto: Cuartoscuro.
¿Quién controla Morena? Esto opinan expertos.
Dentro de las luchas de poder en Morena, resulta evidente el ejemplo de López Beltrán, quien busca consolidarse como el heredero del movimiento.
Foto: Instagram.
En una columna publicada en un medio, Carlos Loret de Mola analizó la declaración de “Andy” en un podcast, donde afirmó: “Mi más grande orgullo es llamarme como el mejor presidente”. La frase fue pronunciada con Alcalde presente a su lado.
Según el periodista, esa expresión busca desplazar políticamente a Luisa.
“Dejar claro al interior del partido que quien manda es el hijo del jefe, no la persona que ocupa formalmente la dirección”, señaló Loret de Mola.
Detrás del mensaje de López Beltrán hay una intención de marcar autoridad y legado, asumiendo así la idea de que él es el heredero natural de la 4T.
El privilegio de ser ‘Andy’
Para la periodista Azucena Uresti, la ausencia de López Beltrán en el Consejo Nacional de Morena, realizado el pasado 20 de julio, evidenció el privilegio que él mismo asume por el hecho de ser hijo de Andrés Manuel López Obrador.
Foto: Cuartoscuro.
En su columna titulada “La soberbia de los López”, publicada en un medio, Uresti plantea que mientras la lideresa del partido tuvo que dar la cara en el evento partidista en medio de los polémicos casos de Hernán Bermúdez y Adán Augusto, López Beltrán optó por no asistir.
“Su ausencia fue, en realidad, una muestra del privilegio que se cree incuestionable… Morena dice querer institucionalizarse, pero si quienes dicen ser los pilares del movimiento no pueden cumplir con lo básico, lo que queda es un cascarón donde los ausentes también gobiernan… aunque sea desde las sombras”, escribió.
Foto: Cuartoscuro.
No solo informamos, también explicamos la política. Da clic aquí y recibe de manera gratuita nuestro boletín diario.
El analista político Carlos Ramírez sostiene que López Beltrán ocupa su cargo de secretario de Organización en Morena gracias al apoyo de AMLO, quien, según su análisis, sigue manejando los hilos del poder.
En una entrevista, Ramírez comentó que existe un distanciamiento de Claudia Sheinbaum y Luisa María Alcalde para facilitar que ‘Andy’ tome el control en 2030.
“El asunto no es de misoginia… El presidente tendría la intención de que su hijo fuera el candidato”, afirmó.
El experto insiste en que López Obrador decidió separar el poder presidencial del control del partido, que en su opinión, aún mantiene Sheinbaum, y del liderazgo en Morena, que sería para ‘Andy’.
“Morena es un desorden, primero porque Luisa María Alcalde no tiene la capacidad ni la experiencia para tener los hilos del poder, y además porque es un partido de dos cabezas: la presidenta formal y el secretario de organización”, concluyó Ramírez.
