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Recuerdos de la educación primaria en Piedras Negras, Coahuila

Reflexiones sobre la educación primaria en Piedras Negras y la influencia de maestros en el aprendizaje de generaciones pasadas.

Por Redacción2 min de lectura
El 10 de mayo de 1922 marcó el inicio de esta tradicional festividad en el país.
El 10 de mayo de 1922 marcó el inicio de esta tradicional festividad en el país.
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Piedras Negras, Coahuila. - A lo largo de las décadas, la educación primaria en nuestro país ha vivido transformaciones significativas. Reflexionar sobre el sistema educativo actual evidencia la marcada diferencia en la calidad de enseñanza en comparación con épocas pasadas. Esto nos lleva a recordar con gratitud a aquellos maestros que fueron fundamentales en nuestro aprendizaje.

Antes de la era digital, los educadores desempeñaban sus funciones con dedicación y profesionalismo, preparando a los estudiantes para afrontar desafíos en la vida. Los vínculos entre profesores y alumnos se basaban en un respeto mutuo, lo que resultaba en un ambiente favorable para el aprendizaje. En medio de estos recuerdos, surge la necesidad de honrar a quienes nos guiaron en nuestros primeros pasos académicos.

El 4 de septiembre de 1961, la emocionante entrada al nuevo ciclo escolar quedó marcada por la afluencia de niños en la Escuela Primaria Federal Francisco Pascual Estrada. Entre los recuerdos, destaca la llegada ansiosa de estudiantes, adornados con uniformes, y la memorable escena de un alumno resistiéndose a ingresar, que quedó grabada en la memoria colectiva. Esta escuela, junto con el jardín de niños cercano, formaba parte de un innovador complejo educativo dirigido por Fausto Zeferino Martínez Morantes.

El aula era un espacio lleno de luz y expectativa, donde la maestra Martha Nélida Riojas Carrasco se dedicaba a motivar a sus alumnos con paciencia y dedicación. Fue en este entorno educativo donde se impulsó el aprendizaje con libros de texto gratuitos, una iniciativa del gobierno bajo el liderazgo de Adolfo López Mateos y su secretario de educación pública, Jaime Torres Bodet. Estos materiales permitieron la enseñanza de lectura, escritura y matemática, además de historia y patriotismo en una era de limitado contacto con el exterior.

A medida que el ciclo escolar se acercaba a su fin, las visitas de autoridades escolares eran comunes. En una de estas ocasiones, se realizó una evaluación del aprendizaje de los estudiantes, cuyos resultados fueron celebrados por los educadores, reflejando la calidad de la instrucción impartida. La herencia educativa de aquellos tiempos sigue resonando, recordándonos la importancia de un sistema escolar sólido y el impacto perdurable de los maestros en la formación de las nuevas generaciones.

Con información de zocalo.com.mx

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