Cuatrociénegas, Coahuila. – La reintroducción del bisonte americano, conocido como iyané por la Nación Ndé, marca un hito en la conservación de la fauna del desierto. Este retorno, después de 150 años de ausencia, busca restaurar el ecosistema y fortalecer la cultura de la comunidad local.
La reserva El Santuario, ubicada a ocho kilómetros de Cuatrociénegas, alberga a 44 bisontes que fueron traídos desde el Rancho El Uno en Chihuahua. Este proceso de reintroducción, que culminó el 26 de noviembre de 2025, también incluye tres ejemplares donados por el Museo del Desierto. El esfuerzo busca revitalizar los pastizales y proteger el hábitat de especies endémicas.
El director de la Fundación Pro Cuatrociénegas, Gerardo Ruiz Smith, señaló que la llegada de los bisontes contribuirá al crecimiento de la vegetación y a la recarga de acuíferos en la zona. Con el peso de los bisontes, que pueden llegar hasta una tonelada, se espera que se creen cuencas que faciliten la infiltración de agua, beneficiando a un ecosistema vulnerable.
La Nación Ndé celebró el regreso del iyané con una ceremonia simbólica. Juan Longoria Granados, representante de esta comunidad, destacó que el bisonte es fundamental para su cultura y tradiciones. Con él regresa la conexión renovada entre el pueblo y su entorno natural, buscando un equilibrio que beneficie tanto a las personas como a la biodiversidad del desierto.
Para 2026, la manada de bisontes podría crecer a un total de 67 ejemplares, lo que fortalecería aún más el impacto positivo en el ecosistema local. La recuperación de esta especie clave no solo es un triunfo para la conservación, sino también una oportunidad para que la Nación Ndé reafirme su presencia en su territorio ancestral.

