La obra fortalecerá la frontera más importante de México, generando miles de empleos y mejorando la conectividad regional.
El desarrollo de un nuevo tramo ferroviario que conecta Nuevo Laredo con Saltillo marca un paso decisivo en la modernización de la infraestructura en la frontera norte de México. Con una extensión de aproximadamente 136 kilómetros, esta iniciativa busca potenciar la movilidad de carga y personas, reforzando la posición de la frontera como uno de los puntos más estratégicos del país para el comercio internacional en América Latina. La obra permitirá reducir los tiempos de traslado y facilitará la integración económica de la región, generando más de 10 mil empleos directos y casi 33 mil indirectos, impulsando así el crecimiento laboral y económico de Tamaulipas y Coahuila. La inversión responde a una visión de futuro que prioriza una conectividad eficiente y segura, alineada con los proyectos de crecimiento de la región y del país.
