Monclova, Coahuila. – Enero de 2026 destaca por ser un mes con contrastes climáticos significativos: mientras el hemisferio norte enfrenta olas de frío, el sur arde en incendios. Esta dualidad subraya una nueva era de fenómenos meteorológicos extremos que afectan directamente a México.
Datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus indican que el promedio global de temperaturas sigue en aumento, a pesar de las temperaturas frías en Europa. Amplias áreas del Ártico y el oeste de América del Norte superaron la media estacional, lo que evidencia la presión sobre el sistema climático global. Este mes marca un punto de inflexión en la comprensión de la crisis climática.
El calentamiento de las aguas oceánicas en enero, alcanzando temperaturas de 20.7 °C en las zonas tropicales, se traduce en tormentas más poderosas. Inundaciones en Europa y un impacto severo en Mozambique, donde 724,000 personas fueron afectadas por lluvias intensas, son ejemplos de la gravedad de este problema. Asimismo, el sur de Australia y Sudamérica enfrentan sequías extremas y fuegos devastadores.
En México, el norte del país, incluyendo estados como Sonora, Chihuahua y Coahuila, ha experimentado mayor humedad en enero, provocando un cambio en los patrones climáticos históricos. La concentración de lluvia puede causar inundaciones repentinas, exacerbando daños en infraestructura. Además, el centro del país experimenta temperaturas contrastantes, lo que genera condiciones de inestabilidad térmica.
El Ártico reportó una extensión de hielo marino significativamente baja, subrayando la tendencia hacia un calentamiento global acelerado. Este es solo un ejemplo de cómo el sistema climático puede manifestar frío extremo en una región mientras en otra se registra un calor récord. La adaptabilidad y resiliencia son esenciales en un mundo donde los fenómenos extremos se convertirán en la norma.
Enero de 2026 ilustra que estos eventos extremos dejan de ser excepciones aisladas, impactando directamente a México. La urgencia radica en la preparación frente a un clima en el que los contrastes serán cada vez más comunes.

