Esta estrategia, impulsada por la necesidad y el deseo de mantener la actividad económica, refleja la resiliencia de la comunidad emprendedora de la capital coahuilense. Pequeños negocios que ofrecen desde alimentos y artesanías hasta servicios diversos, ahora operan desde sus hogares o adaptan pequeñas áreas exteriores para atender a sus clientes.
La iniciativa de estos emprendedores no solo les permite generar ingresos en un entorno desafiante, sino que también añade un dinamismo particular al paisaje urbano de Saltillo, transformando esquinas y frentes de casas en puntos de encuentro comercial.
