Saltillo, Coahuila. - El Parián fue el primer mercado de la ciudad, ubicado en una plazoleta en la calle de Victoria. Este espacio, con varias pequeñas tiendas administradas por españoles, ofrecía productos esenciales a la comunidad de la época, como alimentos, telas y herramientas.
La línea que separaba a la Villa de los españoles del Pueblo de los tlaxcaltecas estaba marcada por una acequia que bajaba desde el sur y se extendía a lo largo de las calles Morelos y Victoria. Este mercado se convirtió en un punto de encuentro vital para el comercio local y la vida cotidiana de sus habitantes.
El Parián no solo fue un centro comercial; se convirtió en un símbolo de la vida en Saltillo. El mercado era conocido por sus peculiares interacciones entre vendedores y compradores. Recuerdos de las transacciones comerciales se entrelazan con anécdotas, como el intercambio de productos que reflejaba la sencillez de la época.
Con el tiempo, el Parián fue antecedente directo del actual Mercado Juárez, que también ha tenido su cuota de historia. En el siglo pasado, este mercado enfrentaba reveses frecuentes, como incendios que ocurrían cada pocos años, lo que se volvió un tema recurrente en las crónicas locales.
Hoy en día, el Mercado Juárez sigue siendo un punto neurálgico para la comunidad de Saltillo, evocando la tradición y el espíritu comercial que inició con el Parián. A medida que la ciudad evoluciona, la memoria de este antiguo mercado se mantiene viva, recordando la importancia del comercio local.
Con información de vanguardia.com.mx

