Saltillo, Coahuila. – Diciembre se ha convertido en un periodo de alta vulnerabilidad para los menores de edad, quienes frecuentemente son víctimas de violencia doméstica y chantajes en el hogar. Esta alarmante situación se agudiza durante la temporada decembrina, un periodo que debería caracterizarse por la unión familiar y la alegría.
Expertos en la materia señalan que las presiones económicas, el estrés de las festividades y dinámicas familiares disfuncionales pueden exacerbar los conflictos, resultando en un aumento de los casos de abuso psicológico y físico hacia los niños y adolescentes.
La naturaleza del chantaje, a menudo sutil y manipuladora, dificulta su detección y denuncia. Los menores pueden ser coaccionados para realizar acciones en contra de su voluntad o para mantener en secreto situaciones de abuso, bajo amenaza de represalias o de generar conflictos mayores.
Es fundamental que la sociedad y las autoridades refuercen los mecanismos de protección infantil y brinden apoyo a las familias para prevenir y atender estos graves problemas. La concienciación y la denuncia oportuna son claves para erradicar la violencia doméstica que sufren los más jóvenes en estas fechas.
