SALTILLO, COAHUILA. – El acuífero de Zapalinamé, principal fuente de abastecimiento de agua para Saltillo, registró una disminución de 10 metros en el nivel de sus pozos durante el último año, una tendencia que se mantiene desde 2021, de acuerdo con datos oficiales de Aguas de Saltillo (Agsal).
La auditoría interna de Agsal, con actualización al 3 de noviembre, señala que en junio de 2024 la extracción se realizaba a mil 560 metros sobre el nivel del mar, mientras que en junio de 2025, el nivel descendió a mil 550 metros sobre el nivel del mar. Actualmente, se extraen 812 litros por segundo de los pozos de Zapalinamé, que tienen una profundidad de 448 metros.
Ante esta situación, Agsal ha intensificado sus esfuerzos para garantizar el suministro en la capital coahuilense, una ciudad de un millón de habitantes ubicada en una zona semidesértica y que depende exclusivamente del agua subterránea. La empresa mixta ha atribuido los problemas de escasez al cambio climático, indicando que el consumo supera la captación.
Como parte de un proyecto anti-sequía con una inversión superior a los 500 millones de pesos, la empresa obtuvo autorización para solicitar un crédito de 150 millones de pesos. El plan integral incluye la inauguración de nuevos pozos durante el segundo semestre de 2025, así como el redimensionamiento y rehabilitación de los existentes, tratamientos para mejorar la permeabilidad, programación de paros para la recuperación de niveles, digitalización y automatización de la operación, y la instalación de estaciones meteorológicas.
Estos esfuerzos buscan dar un respiro al acuífero para que pueda recuperar sus niveles y asegurar el abastecimiento de agua en el mediano plazo, afrontando los efectos adversos de la emergencia climática y el crecimiento demográfico de la ciudad.
