En Coahuila, ejercer la enseñanza se ha vuelto una tarea complicada debido a situaciones de desgaste emocional, estrés y actos de violencia tanto dentro como fuera de las aulas. Las agresiones verbales han aumentado y han dado paso a ataques físicos, un hecho que los líderes sindicales consideran inusitado en la región.
Un incidente alarmante ocurrió en agosto del año pasado en la Escuela Secundaria General Número 8 “Adolfo López Mateos”, donde un exalumno agredió a un docente de 52 años. El profesor, también director suplente, requirió asistencia médica tras la agresión. Este suceso, que generó conmoción en la comunidad educativa, hizo visible la gravedad de la situación.
Ante la creciente problemática, la diputada Magaly Hernández propuso una Ley para la Protección de la Integridad y Derechos de los Trabajadores de la Educación en 2025. Dicha iniciativa busca garantizar la protección y un apoyo integral para el personal docente frente a quejas injustificadas y actos violentos, aunque su avance en el Congreso ha sido lento desde su presentación.
Las cifras presentadas en la propuesta indican que cuatro de cada diez docentes en Coahuila han sufrido algún tipo de violencia. La Secretaría de Educación del estado reporta que en 2025, se llevaron a cabo 757 intervenciones psicológicas para 109 docentes, en un esfuerzo por atender su salud mental, destacando la necesidad urgente de apoyo emocional.
El SNTE ha expresado su preocupación por las condiciones que enfrentan los educadores del estado. Isela Licerio mencionó que cerca de 20 escuelas secundarias no cuentan con directivos debido al temor que sienten los maestros ante las posibles reacciones de los padres. Esta atmósfera tensa dificulta el trabajo educativo y prioriza el bien estar emocional de los docentes, quienes viven un periodo difícil en el ámbito laboral.
Con información de vanguardia.com.mx

