Nava, Coahuila. - La reciente adjudicación de contratos por la Comisión Federal de Electricidad para el suministro de carbón mineral ha generado polémica. El diputado local Antonio Flores y Ricardo Sóstenes Mejía, ambos del Partido del Trabajo, intentaron revertir el resultado de la licitación, que ascendió a más de 12 mil millones de pesos.
Los legisladores cuestionaron la transparencia del proceso y afirmaron que se concesionaron contratos a cambio de sobornos. A pesar de sus intentos por frenar la adjudicación, se confirmó que 26 empresas, entre ellas Corporativo Basaoc, obtuvieron contratos significativos para 2026 y 2027.
Corporativo Basaoc, constituido apenas en diciembre de 2022, ha sido objeto de críticas debido a irregularidades en su creación y a los antecedentes de sus accionistas. La empresa fue la mayor beneficiaria de la licitación, con un contrato originalmente valuado en más de mil millones de pesos, pero que finalmente se elevó a casi dos mil millones. Este hecho ha suscitado interrogantes sobre el origen de sus inversiones y los vínculos de sus directivos.
El carbón en Coahuila ha sido históricamente un recurso clave para la política y financiamiento de campañas. Sin embargo, las nuevas adjudicaciones levantan la sospecha sobre las intenciones de los actores involucrados, considerando que los contratos podrían resultar en beneficios económicos por generaciones. Las acusaciones de aquellos que buscan proteger sus intereses reflejan un negocio oscuro en el sector.
Mientras la situación se desenvuelve, los ojos están puestos en la Corporativo Basaoc. Las conexiones entre sus directivos y su historial quedan en el centro del debate, dejando en claro que la transparencia y la vigilancia son esenciales en la industria del carbón. El futuro de esta controversia permanece incierto, pero su importancia destaca en el contexto actual de México.
Con información de zocalo.com.mx

