La alarmante ausencia de inscripción a kínder en Coahuila representa un riesgo para el desarrollo infantil.
En Coahuila, cerca de 27 mil niños en edad preescolar no están inscritos en educación básica en 2026. A pesar de la oferta gratuita, muchos padres optan por no matricular a sus hijos. Esta decisión, impulsada por la falta de compromiso y la carencia de formación, ha llevado a un estancamiento en el desarrollo infantil.
Desde 2022, la matrícula ha disminuido un 25%, reflejando un problema persistente. La situación se agrava con pretextos como el costo económico o la incompatibilidad con la vida laboral. Además, el acceso convencido a dispositivos digitales ha paralizado su educación y desarrollo emocional. Esto augura un futuro incierto para una generación que pronto ejercerá sus derechos políticos.

