Temperaturas bajo cero y lluvias afectan el regreso a clases; señales de riesgos climáticos severos en el norte del país.
Las bajas temperaturas y eventos climáticos extremos en Coahuila y Chihuahua impactaron el regreso a clases en enero de 2026. Los frentes fríos y heladas intensas han generado elevados niveles de ausentismo escolar y decisiones de padres sobre la asistencia de sus hijos.
En Coahuila, las temperaturas congelantes llevaron a que algunos planteles optaran por suspender actividades, siguiendo protocolos sobre clima severo. La Secretaría de Educación Pública estima que, en educación especial, el ausentismo alcanza casi el 90%, mientras que en Primaria supera el 80%. Las familias también deciden en qué casos enviar a sus hijos a la escuela, priorizando su seguridad.
Chihuahua, por su parte, vive temperaturas que bajaron hasta -6 grados Celsius en regiones serranas. La capital registró temperaturas de apenas 3 grados, lo que provocó un 10% de ausencias en las escuelas secundarias. Algunos padres llevaron a sus hijos con doble protección, en busca de evitar enfermedades.
Las autoridades locales reforzaron las advertencias, señalando que las condiciones frías continuarán por varias semanas. Se prevé que nevadas y lluvias sigan afectando distintas zonas, por lo que llaman a la población a extremar precauciones.
Este fenómeno climático evidencia la urgencia de fortalecer las infraestructuras escolares y diseñar estrategias que protejan a los estudiantes, además de ajustar los calendarios escolares por eventos atípicos. La adaptación al cambio climático es ya una prioridad en la planificación educativa del país.
El impacto del clima extremo no solo afecta la asistencia, sino también el bienestar de la comunidad escolar. La experiencia en estas regiones muestra la necesidad de mejorar las respuestas institucionales y sociales ante emergencias climáticas.
