La presidenta reunió a los mandatarios estatales para abordar temas de seguridad, medicamentos y manejo financiero, y les pidió sostener el respaldo al movimiento oficialista.
En una reunión reciente con los gobernadores aliados a Morena y al Frente Amplio por la Transformación (Verde), la presidenta Claudia Sheinbaum lideró una reunión que reveló tensiones internas y un llamado a reforzar la lealtad hacia la agenda oficialista. La mandataria abordó cuestiones prioritarias como la seguridad pública, el suministro de medicamentos y la correcta administración de recursos en los estados, mientras reclamaba mayor compromiso de los gobernadores para contrarrestar las críticas opositoras y defender con vehemencia el proyecto de transformación nacional. La reunión, que duró poco más de una hora, fue marcada por el control centralizado de Sheinbaum, quien recordó que varios de los asistentes fueron electos gracias al respaldo de su liderazgo durante la elección presidencial del 2024. Además, se hizo hincapié en que la oposición ha intensificado su actividad en redes sociales, un fenómeno que preocupa en Palacio Nacional, especialmente por el impacto de las campañas en la percepción de la marca Morena en distintas regiones del país. Expertos advierten que el respaldo de los gobernadores es clave para mantener la fuerza electoral del movimiento, pero algunos indicadores muestran un resbalón en la aceptación de Morena en ciertos estados, lo que podría reflejar dificultades en los futuros procesos electorales. La reunión dejó en evidencia las tensiones y el reto de cohesionar a los aliados en medio de un escenario político que demanda unidad y respuesta rápida frente a la oposición y los problemas locales.
