Inspecciones sanitarias en diversas localidades del estado resultaron en suspensiones y revelaron deficiencias en infraestructura, sin detectar mal manejo de cuerpos.
En el estado de Chihuahua, las autoridades sanitarias llevaron a cabo un total de 157 inspecciones en funerarias durante el último periodo, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normas de salud y seguridad. Estas verificaciones permitieron detectar y suspender cuatro establecimientos que no cumplían con las condiciones sanitarias establecidas, ubicados en las ciudades de Ciudad Juárez, Chihuahua y Ciudad Camargo.
Las principales irregularidades identificadas estaban relacionadas con deficiencias en la infraestructura de los funerales, como instalaciones inadecuadas y falta de equipos básicos para el correcto manejo de los cuerpos. Hasta ahora, no se han registrado reportes de mal manejo de los restos, lo cual indica que las suspensiones se debieron a aspectos estructurales y de sanitización.
Es importante destacar que las inspecciones sanitarias en funerarias se realizan con base en la evaluación de riesgos a la salud pública y no en una revisión periódica fija. La finalidad de estos procedimientos es prevenir posibles riesgos y asegurar que las instalaciones operen en condiciones óptimas. Asimismo, las funerarias suspendidas han sido invitadas a corregir las anomalías para reanudar sus servicios de manera segura y conforme a la normativa vigente.
Históricamente, la supervisión en estos establecimientos ha sido fundamental para evitar complicaciones sanitarias, especialmente en contextos donde la gestión apropiada de cuerpos y residuos mortuorios impacta directamente en la salud colectiva y la confianza de la comunidad.
