Un frente frío genera temperaturas muy bajas en la Sierra de Chihuahua, while las zonas urbanas mantienen condiciones templadas, sin lluvias.
La madrugada en Chihuahua presentó temperaturas bajo cero en varias áreas serranas, alcanzando hasta -4 grados Celsius en El Vergel y San Juanito, con heladas visibles en múltiples puntos de la región. Por otro lado, zonas urbanas como Ciudad Juárez reportaron temperaturas mínimas de 10.4 grados, manteniendo un clima más benigno en comparación.
Estas condiciones forman parte de un contexto climático donde, a pesar de las temperaturas extremas en la Sierra, no se registraron lluvias durante el día anterior, facilitando cielos despejados en la mayor parte del estado. La presencia de un frente frío que se aproxima desde la frontera norte, combinado con corrientes en chorro y vaguadas atmosféricas, genera un descenso de temperaturas en las horas matutinas y un ascenso en la tarde.
Este patrón climático responde a procesos atmosféricos importantes, como la interacción de sistemas de baja presión, corrientes de humedad proveniente del Océano Pacífico y sistemas de alta influencia en niveles altos de la atmósfera. La relevancia de estos fenómenos radica en su impacto en las actividades agrícolas y en la planificación de recursos en zonas rurales y urbanas.
El pronóstico indica temperaturas máximas que rondarán los 26 grados en algunas localidades del interior, mientras que en las áreas serranas, las mínimas seguirán siendo muy frías, con heladas notorias y cielos despejados, condiciones que persistirán en los próximos días y requieren atención por parte de la población y las autoridades.
Las condiciones de viento se mantendrán moderadas a fuertes, superando ocasionalmente los 35 km/h en la zona norte, afectando especialmente municipios como Palomas y Juárez. Estas variables atmosféricas recomiendan precaución para las actividades al aire libre y en el campo.
El clima en Chihuahua sigue mostrando una marcada diferencia entre la región serrana y las áreas urbanas, una tendencia que se mantiene en temporada invernal, donde las bajas temperaturas en zonas altas representan un desafío adicional para las comunidades rurales y la infraestructura local.
