La tragedia en Bavispe dejó nueve muertos y múltiples sobrevivientes, marcando un episodio de violencia que aún impacta a la región y al país.
En octubre de 2017, una agresión armada en los límites de Chihuahua y Sonora perpetró la masacre de la familia LeBarón: nueve personas perdieron la vida, entre ellas mujeres y niños, cuando viajaban en varios vehículos en un convoy en la región de Bavispe. La emboscada dejó a ocho sobrevivientes, entre ellos varios menores, que lograron escapar con heridas o de manera in extremis tras múltiples horas en la difficultosa búsqueda de ayuda. La violencia fue atribuida a grupos criminales y reflejó la grave situación de inseguridad que enfrenta esta zona del país, donde la presencia de cárteles y organizaciones ilícitas afecta a comunidades civiles. Desde entonces, las autoridades han detenido a varias personas vinculadas al ataque, incluyendo a un ex policía municipal de Ciudad Juárez, en un esfuerzo por esclarecer el caso y buscar justicia para las víctimas. La tragedia no solo conmocionó a México, sino que también generó una mayor atención internacional sobre los delitos y la violencia en la frontera norte.
