Las fuerzas de seguridad desmantelan células delictivas en Baja California y Chihuahua, asegurando drogas, armas y capturando a líderes con orden de extradición a EE. UU.
En un esfuerzo conjunto, las autoridades mexicanas lograron capturar a dos cabecillas vinculados a organizaciones delictivas en el norte del país, en una operación que abarcó Baja California y Chihuahua. Los detenidos son considerados generadores de violencia en la región y poseen órdenes de extradición pendientes a Estados Unidos, donde son solicitados por delitos asociados al narcotráfico.
El operativo en Tijuana, Baja California, culminó con la aprehensión de cinco presuntos criminales, incluyendo a un líder de una célula delictiva. Durante la incursión, se aseguraron 9 kilogramos de fentanilo, armas de fuego y varias propiedades. La acción se realizó tras un trabajo de inteligencia y seguimiento a la estructura criminal, que también permitió incautar otros 330 pastillas de fentanilo y armamento adicional.
Simultáneamente, en Chihuahua, en una operación en Aldama, fueron detenidas 11 personas. En el lugar, los agentes confiscaron 15 armas de fuego, explosivos y aproximadamente 9 kilogramos de fentanilo, además de diversos equipos tácticos y dos inmuebles. Ambos operativos reflejan la sólida coordinación entre diferentes instancias de seguridad para desarticular redes criminales y reducir la violencia en la región.
Estas acciones se inscriben en un contexto de incremento en la lucha contra el narcotráfico en las zonas fronterizas, regiones clave por la extensión de las rutas delictivas y su impacto social. La aprehensión de estas figuras y el decomiso de drogas y armamento refuerzan el compromiso de las autoridades mexicanas por fortalecer la seguridad y cumplir con los compromisos internacionales en la lucha contra organizaciones criminales.
