Chihuahua, Chihuahua. – Para el año 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) se prepara para implementar una estrategia de recaudación más eficiente y rigurosa, enfocada en obtener mayor información, fortalecer sus capacidades de verificación y adoptar un enfoque preventivo para identificar y corregir inconsistencias de manera oportuna, buscando así limitar las prácticas abusivas.
Efrén Hernández Arenivas, docente de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh), detalló que el plan del SAT para 2026 se resume en tres ejes principales: la dotación de herramientas de fiscalización más avanzadas, un posible incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para determinados productos y servicios, y un estímulo fiscal destinado a la regularización de adeudos para contribuyentes con ingresos de hasta 300 millones de pesos en 2024.
La clave del nuevo esquema, según Hernández Arenivas, es el control, con una reforma al Código Fiscal de la Federación que pone especial énfasis en el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). El mensaje es claro: las facturas deben respaldar operaciones reales y comprobables, no ser meros comprobantes de transacciones. La autoridad fiscal será más exigente en la evidencia que respalde los gastos deducibles, lo que implicará una menor tolerancia a simulaciones, facturación indebida y deducciones sin sustento. Se anticipa que los contribuyentes que no mantengan un orden riguroso en la documentación de sus operaciones podrían verse afectados.
En cuanto a la cancelación de facturas, se prevé que los comprobantes solo puedan cancelarse, por regla general, hasta el mes en que deba presentarse la declaración anual del ISR del ejercicio en que fueron emitidos, y requerirán la aceptación previa del receptor. El objetivo es simplificar los cierres fiscales y reducir las cancelaciones extemporáneas.
Adicionalmente, se alista una modificación significativa en el ámbito digital. Los proveedores de servicios a través de plataformas digitales (como Netflix, Amazon, Uber, Mercado Libre, Spotify, entre otras) estarán obligados a conceder al SAT acceso en línea y en tiempo real a sus sistemas y registros. Esto permitirá verificar el cumplimiento fiscal tanto de las plataformas como de los usuarios que operan a través de ellas.
En lo referente a los aumentos y ajustes al IEPS, se anticipa que serán los aspectos de la reforma fiscal que más impacten en el bolsillo de los consumidores. Para 2026, se contemplan cambios en rubros de alto consumo o de interés regulatorio como salud, apuestas, tabaco y ciertos contenidos o servicios, lo que derivará en incrementos de precios. Algunos ejemplos incluyen un impuesto de 3.0818 pesos por litro a bebidas saborizadas con azúcares añadidos, 1.5000 pesos por litro a las que contienen edulcorantes añadidos, tasas del 200% para tabacos labrados, y un 50% para juegos con apuestas (incluyendo los en línea), así como un 8% para videojuegos con contenido violento. Esto generará presión al alza en los precios, ajustes en el consumo y una vigilancia mayor sobre los negocios que los comercializan.
Sin embargo, la reforma también incluye un estímulo fiscal para la regularización de adeudos. Personas físicas y morales cuyos ingresos totales en 2024 no superaron los 300 millones de pesos y que tengan créditos fiscales pendientes podrán beneficiarse de la condonación de hasta el 100% de multas, recargos y gastos de ejecución, siempre que cumplan ciertas condiciones y plazos. Esto significa que solo deberán cubrir el impuesto actualizado, representando un ahorro considerable. Este beneficio aplica para adeudos de 2024 o anteriores si se presentan declaraciones pendientes y se paga en una sola exhibición a más tardar el 31 de diciembre de 2026, o si se corrigen las irregularidades durante revisiones antes de esa fecha.
En resumen, 2026 se perfila como un año de doble vía en el entorno fiscal: por un lado, una mayor fiscalización y control; por otro, una oportunidad clara para la regularización. El especialista de la UACh enfatiza que la mejor estrategia es la anticipación, el orden, la correcta documentación y la toma de decisiones informadas.
