Ciudad Juárez, Chihuahua. – El tradicional festejo del Día de Reyes en México se perfila a ser más costoso este año, con un incremento promedio de hasta el 21 por ciento en productos de temporada en la región norte del país, de acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Un recorrido por establecimientos y redes sociales en la frontera revela que el gasto promedio para una familia que consume una rosca tradicional podría alcanzar los 750 pesos, lo que representa un aumento de 100 pesos en comparación con el año anterior.
Los precios varían según el lugar de compra: una rosca tradicional pequeña puede costar 290 pesos en panaderías de barrio, 312 pesos en supermercados y hasta 420 pesos en franquicias. Las versiones grandes oscilan entre 560 y 650 pesos.
En el segmento gourmet, las roscas pequeñas con rellenos especiales se ubican entre 320 pesos (barrio), 500 pesos (supermercado) y 550 pesos (franquicia). Las grandes en esta categoría pueden llegar a los 750 pesos.
El encarecimiento se atribuye al aumento en los ingredientes básicos para la elaboración de la rosca. La harina de trigo ha subido entre 22.70 y 25.00 pesos por kilogramo; el azúcar ronda los 42.00 pesos por kilogramo; la mantequilla, cerca de 62.00 pesos por barra de 225 gramos; el huevo se cotiza entre 45.00 y 55.00 pesos por kilogramo; la leche, entre 26.00 y 30.00 pesos el litro; y la fruta cristalizada (higo, naranja) puede costar hasta 180.00 pesos el kilogramo, con presentaciones de 250 gramos desde 40.33 pesos.
Se estima que un festejo familiar para 15 personas podría costar en promedio 901 pesos, comparado con los 745 pesos del año previo.
Para mitigar estos costos, se sugieren estrategias como la sustitución de ingredientes, por ejemplo, usar una mezcla de 50 por ciento mantequilla y 50 por ciento margarina, lo cual reduce el costo sin afectar drásticamente el sabor. Otra opción es sustituir el acitrón por alternativas más económicas como ate de sabores o fruta cristalizada de temporada local.
Los panaderos profesionales suelen anticipar sus compras de insumos secos (harina, azúcar) entre agosto y septiembre para evitar los incrementos estacionales de diciembre y enero. Comprar harina y azúcar en presentaciones de bulto (25-50 kilos) también resulta más económico que la compra minorista.
