Chihuahua, Chihuahua. – La Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Chihuahua advirtió que los incrementos en productos y servicios comenzarán a sentirse en el bolsillo de los consumidores a partir de la primera semana de enero. En respuesta, el sector restaurantero ha anunciado ajustes en los precios de sus menús, con aumentos que rondan el 15%, debido a la presión de costos operativos.
Alejandro Lazzarotto, presidente de la Canaco, señaló que el inicio de año presenta un escenario económico complejo, exacerbado por la tradicional “cuesta de enero”. Este fenómeno se ve impulsado por ajustes fiscales y el aumento al salario mínimo, factores que presionan la inflación general.
“Creo que la mayoría de los empresarios ajustará precios de los productos y servicios, pues las empresas buscarán mantener la utilidad, puesto que de eso viven”, afirmó Lazzarotto. Si bien el aumento del salario mínimo podría no impactar significativamente a medianas y grandes empresas, las micro y pequeñas sí verán comprometida su estructura de costos.
Leopoldo Mares Delgado, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), coincidió en que la “cuesta de enero” representa un reto mayor este año por el incremento en costos laborales, impuestos y derechos. La preocupación se centra en el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas, por lo que se monitorea de cerca su comportamiento ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Eduardo Turati, titular de Vinculación y Medios del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), explicó que el aumento salarial, a diferencia de años anteriores, sí podría generar presiones inflacionarias significativas al no estar acompañado de un incremento en la producción, lo que resultaría en un aumento de precios ante una demanda sostenida.
Por su parte, Andrés Nava Salinas, miembro del Consejo Directivo de Canaco y empresario restaurantero, detalló que el incremento en los insumos, como alimentos, bebidas, así como el aumento al Impuesto Sobre Nómina (ISN), el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), y las tarifas de servicios básicos como energía eléctrica y agua, han obligado al sector a ajustar sus precios.
El ajuste de precios no es uniforme, con algunos establecimientos incrementando entre 10% y 12%, mientras que la mayoría alcanza el 15%. Algunos negocios optaron por anticipar estos aumentos a mediados de diciembre para aprovechar el dinamismo económico de fin de año. Se espera que para la segunda quincena de enero, la totalidad del sector haya implementado estos ajustes.
Los empresarios del sector buscan realizar un único aumento anual, pero advierten que esta estabilidad dependerá de factores externos como la devaluación de la moneda o incrementos inesperados en productos básicos. El sector enfrenta además el periodo de ventas más bajo del año entre la segunda quincena de enero y febrero.
