La iniciativa apunta a mejorar la movilidad de las madres y cuidadoras, incorporando sus necesidades en la planificación del transporte en el estado.
En Chihuahua, una innovadora propuesta busca transformar la legislación en movilidad para incluir específicamente los viajes realizados por madres y cuidadoras, quienes representan una parte significativa del desplazamiento diario en el estado. La iniciativa surge tras estudios que evidencian que un alto porcentaje del tiempo de viaje de las mujeres se dedica a tareas de cuidado, desde llevar a niños a la escuela hasta acompañar a adultos mayores a citas médicas o realizar gestiones en el hogar. Este fenómeno, conocido como hipermovilidad femenina, revela la necesidad de adaptar la infraestructura y los servicios de transporte para atender estos trayectos múltiples y no lineales.
Este cambio legal contemplaría varios aspectos, entre ellos, el reconocimiento oficial de los viajes de cuidado como una categoría prioritaria en la planificación urbana y de movilidad. Además, obliga a que tanto los programas estatales como municipales integren rutas y servicios diseñados para facilitar estos desplazamientos, que a menudo implican itinerarios cortos, frecuentes y en horarios flexibles. La propuesta también propone la creación de indicadores específicos para monitorear y mejorar continuamente estos servicios, incluyendo un Índice Estatal de Movilidad del Cuidado y un tablero de seguridad vial en centros escolares, con datos actualizados en tiempo real durante el ciclo escolar.
El objetivo de estas reformas es garantizar que las políticas públicas consideren las realidades de quienes realizan mayor parte de los viajes asociados al cuidado y mejorar su calidad de vida, además de promover una movilidad más equitativa y eficiente en la región. La iniciativa también contempla la revisión periódica de estas políticas, para ajustarse a los cambios demográficos y sociales, y la profesionalización del Observatorio de Movilidad para asegurar decisiones basadas en experiencia y conocimientos técnicos.
La propuesta llega en un momento en el que la movilidad inclusiva es clave para reducir desigualdades y mejorar la seguridad y accesibilidad en las ciudades, priorizando las necesidades de las mujeres que desempeñan roles fundamentales en la estructura familiar y social.
