Autoridades planean mejorar las calles de la ciudad con recursos que superan el presupuesto anual municipal, priorizando zonas afectadas por baches y deterioro vial.
La ciudad de Chihuahua enfrenta una significativa ventana de intervención en infraestructura vial, con una proyección de inversión total que alcanza los 20 mil millones de pesos para recarpeteo y reparación de sus principales avenidas. Aunque el presupuesto anual del municipio es de aproximadamente 7 mil millones, las autoridades han establecido una estrategia de acciones concretas durante lo que resta del 2025 y en 2026 para atender las demandas ciudadanas respecto al estado de las calles. En los últimos meses, se ha priorizado la reparación en zonas críticas, incluyendo avenidas como Antonio de Montes, Guillermo Prieto Luján, Silvestre Terrazas, la 85a, Miguel Barragán y segmentos del Periférico de la Juventud, donde la carpeta asfáltica presentaba un estado alarmante. Estas acciones buscan, además de la mejora estética, reducir los riesgos de accidentes causados por baches y daños en los vehículos. El plan de mantenimiento vial responde a una necesidad histórica de renovar la infraestructura urbana, considerando que el deterioro de las calles impacta la movilidad, la seguridad y la calidad de vida de quienes habitan y transitan la ciudad. La intensificación de obras en diciembre y la continuidad el próximo año reflejan un compromiso de las autoridades para atender esta problemática de manera progresiva y efectiva. La planificación financiera y la priorización de intervenciones en las zonas más afectadas marcan un esfuerzo importante para equilibrar las limitaciones presupuestarias con las necesidades de la población, en un contexto donde la infraestructura urbana requiere atención constante y recursos significativos.
