A pesar de avances en diálogos binacionales, pequeñas irregularidades mantienen detenida la reapertura del comercio de reses, mientras se coordina una reunión entre México y Estados Unidos.
La exportación de ganado desde Chihuahua hacia Estados Unidos aún no se reanuda debido a obstáculos técnicos menores que retrasan la autorización. Aunque ha habido progresos en las negociaciones entre las autoridades mexicanas y estadounidenses, detalles en el control sanitario, como el trampeo de la mosca de la fruta, requieren ajustes que provocan pequeños retrasos. La cooperación entre países sigue vigente, con reuniones recientes entre funcionarios de ambas naciones para revisar el estado de los controles sanitarios. Chihuahua mantiene una estricta protección en sus zonas ganaderas, asegurando que solo ingresen reses con certificaciones sanitarias validas, y se encuentra en condiciones óptimas para la reapertura del mercado. En paralelo, el sector ganadero expresa su preocupación ante la apertura de cupos para importar carne brasileña, que podría afectar a los productores nacionales. Se anunció la planeación de una reunión binacional en El Paso, Texas, que busca resolver estos sofisticados obstáculos y facilitar la reapertura de la frontera.
