Delicias, Chihuahua. – El 10 por ciento de las industrias lácteas en la región han cerrado sus puertas debido a las complicadas condiciones económicas y el constante incremento en los costos de insumos y el alza de impuestos. Los empresarios del sector lácteo esperan que para 2026 la situación pueda estabilizarse y permitirles continuar operando.
Eduardo Faudoa, empresario del sector, señaló que a pesar de que durante 2025 no hubo ciclo agrícola en el Distrito de Riego 005, la producción y el precio del queso se mantuvieron estables. Sin embargo, la viabilidad a futuro depende de la intervención de Liconsa, ahora denominada Leche del Bienestar, para retomar la compra de leche a los campesinos. Esto evitaría una sobreproducción y ayudaría a conservar los precios de los productos lácteos.
Se advierte que el incremento en salarios, impuestos y otros insumos representa un riesgo latente. De no ser controlados, podrían provocar un alza en los precios debido a la inflación, o incluso, llevar al cierre definitivo de más establecimientos.
La participación activa de Leche del Bienestar en el mercado es crucial para estabilizar los precios de la leche. Su ausencia podría generar una sobreproducción en temporada invernal que la industria no podría absorber, obligando a comprar la materia prima a precios bajos para transformarla en queso, aun cuando el mercado ya tenga definida su capacidad de consumo.
A pesar de las expectativas de un 2025 más complicado por la falta de siembra en el Distrito, el precio de la alfalfa se mantuvo estable, lo que evitó variaciones importantes en el precio de la leche. Para el próximo año, con una siembra de forrajes restringida al 30 por ciento, se anticipa que los costos de los forrajes no sufrirán incrementos significativos y la producción de leche continuará en niveles estables.
En cuanto a la competencia desleal de quesos de imitación, que utilizan grasas vegetales y caseína, y que suelen venderse entre un 10 y 15 por ciento más baratos, se considera una situación propia del mercado. Se recomienda el consumo de productos lácteos auténticos, aunque se reconoce que muchos consumidores optan por las imitaciones para ahorrar dinero, a pesar de no ser los productos más recomendables desde el punto de vista de la salud.
