La manifestación masiva en la capital busca detener cambios que amenazan concesiones ancestrales y afectan a comunidades rurales.
En la ciudad de Chihuahua, una masiva movilización de productores y campesinos se concreta como respuesta a la polémica Ley del Agua propuesta por el gobierno federal. La manifestación congregó a miles de agricultores que llegaron en una caravana con más de mil tractores, con destino al Palacio de Gobierno, para expresar su rechazo a las modificaciones que afectan sus derechos históricos sobre la concesión de recursos hídricos. La controvertida ley contempla la eliminación de la compraventa y transmisión de concesiones, además de requerir la aprobación de la Comisión Nacional del Agua para prórrogas y crear un Registro Nacional del Agua que centralizará los títulos existentes. La protesta refleja la preocupación de las comunidades por potenciales pérdidas de derechos y el impacto en la economía rural. La iniciativa, impulsada desde Palacio Nacional, enfrenta una posible aprobación mayoritaria en el Congreso, poniendo en evidencia la resistencia del sector agrícola a estos cambios regulatorios a nivel nacional. La movilización de hoy busca poner el tema en la agenda pública y presionar a las autoridades para reconsiderar la propuesta, cuyo impacto podría ser de gran alcance en la conservación de derechos históricos del campo mexicano. Además, la preocupación existe porque estos cambios podrían alterar el acceso al agua en comunidades rurales, afectando la seguridad alimentaria y la economía local, en un contexto donde la gestión hídrica ya enfrenta desafíos por la sequía y el crecimiento poblacional. La oposición a la ley también ha unido a diversos actores del sector agrícola y social que advierten sobre las consecuencias de aprobar normativas que no consideran las particularidades de cada región.
