La necesidad de mayor autonomía regional y simplificación de trámites son clave para impulsar el crecimiento empresarial y el bienestar familiar.
El impulso al empleo y la creación de empresas en México enfrenta desafíos relacionados con la centralización del gobierno federal y las cargas fiscales. La tendencia hacia un Estado más centralista ha dificultado la apertura y operación de pequeñas y medianas empresas en distintas regiones, obstaculizando el potencial de crecimiento regional. La gestión local en estados como Chihuahua trabaja en proyectos para facilitar trámites, acelerar la apertura de nuevas empresas y fortalecer el mercado laboral.
El panorama actual evidencia que, a pesar de programas sociales, el ingreso familiar en el país depende fundamentalmente del empleo. Por ello, es crucial promover un entorno que priorice la generación de empleos bien remunerados, protegiendo a las familias mexicanas frente a reformas que incrementan cargas tributarias y fiscalización. Las empresas representan una alianza estratégica, y mejorar sus condiciones contribuirá a incrementar la productividad y la recaudación fiscal.
La Unión Industrial de Chihuahua plantea medir con precisión el estado del sector para diseñar estrategias que potencien las exportaciones, actualmente limitadas al 7% en la región. Asimismo, se reconocen oportunidades para apoyar más fuertemente a las industrias nacionales, creando incentivos que impulsen su competitividad en un mercado global, especialmente considerando el contexto del T-MEC.
Entre los proyectos a largo plazo están iniciativas para potenciar la formación profesional, promover la aceleración empresarial y establecer un observatorio industrial que mida y mejore continuamente las condiciones del sector. La clave está en fortalecer la productividad y ampliar la presencia de las industrias mexicanas en los mercados internacionales.
