Edgar David Quezada Villa, piloto de drones de la SSPE, muere en ataque a balazos en gasolinera; dos oficiales más resultan heridos.
Ciudad Juárez, Chihuahua. Un agente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) de Chihuahua, identificado como Edgar David Quezada Villa, de 37 años, fue asesinado a balazos ayer en una gasolinera de Ciudad Juárez. En el mismo incidente, dos policías del grupo de detectives resultaron heridos. Las autoridades han detenido a siete presuntos involucrados en el ataque.
El ataque ocurrió mientras la unidad oficial, que aparentemente no portaba logotipos de la SSPE, se encontraba cargando combustible. Según fuentes de la dependencia, los oficiales heridos se encontraban en una investigación junto con personal de una corporación federal al momento de ser agredidos. La policía informó sobre la detención de siete individuos, aunque extraoficialmente se ha rumoreado la participación de al menos un ex policía, información que no ha sido confirmada ni negada.
Los detenidos fueron identificados como Pedro Moroni M. A., Martín Alejandro R. F., Alejandro Gerardo C., David Antonio D. A., Johnatan Miguel G. C., Christian Jesús H. L., y Francisco Miguel F. C. En las fotografías difundidas por la SSPE, se observa un dron con las siglas de la corporación, aunque no se especificó si los agresores se lo llevaron y posteriormente fue recuperado, o si fue colocado estratégicamente para la imagen.
Edgar David Quezada Villa, originario de Ciudad Juárez, dejó en orfandad a tres hijos pequeños y a su esposa. El agente se había reintegrado a la corporación hace poco más de dos años, asumiendo el rol de piloto de aeronaves no tripuladas tras haber renunciado previamente como oficial. Durante este periodo, su desempeño fue calificado como sobresaliente, siendo considerado una pieza clave en operativos que requerían apoyo aéreo.
Este lamentable suceso subraya la persistente violencia que afecta a Ciudad Juárez y a la región fronteriza de Chihuahua. La muerte de un agente en cumplimiento de su deber, especialmente uno cuya labor se centraba en tecnología de vanguardia para la seguridad, pone de manifiesto los riesgos que enfrentan las fuerzas policiales en su lucha contra el crimen organizado. La detención de los presuntos responsables representa un paso crucial en la investigación, aunque la confirmación de la participación de exelementos policiales añadirá una capa de complejidad al caso y a la confianza pública en las instituciones de seguridad.
