La población en situación vulnerable creció en Chihuahua y otras entidades, evidenciando rezagos económicos y de salud que afectan especialmente a grupos indígenas.
En el cierre de 2024, la Encuesta Nacional sobre la Pobreza reportó que Chihuahua experimentó un incremento en su población en condiciones extremas, sumando 7,1 mil personas más respecto a 2022, alcanzando un total de 86,9 mil. Aunque en porcentaje la proporción de habitantes en pobreza extrema pasó de 2.1% a 2.2%, esto refleja una tendencia preocupante en la entidad. Además, la población vulnerable por carencias sociales aumentó del 30.1% al 31%, equivalente a un incremento de aproximadamente 58 mil personas en situación de vulnerabilidad social. Curiosamente, el análisis revela que, en términos de ingresos, la vulnerabilidad disminuyó en las mismas tres regiones, indicando que tener más dinero no necesariamente implica reducir los riesgos asociados a la pobreza. Expertos en economía señalan que Chihuahua enfrenta rezagos en áreas críticas como alimentación y servicios de salud, afectando especialmente a comunidades indígenas, que constituyen una parte significativa de la población vulnerable. Estos datos reflejan la persistencia de desigualdades estructurales y la necesidad de políticas públicas focalizadas para mitigar las brechas sociales y económicas del estado.
