Ciudad Juárez, Chihuahua. – El Centro de Reinserción Social (Cereso) Varonil número 3 de Ciudad Juárez presenta graves problemas de autogobierno, hacinamiento y carencias significativas, según revela un diagnóstico exhaustivo realizado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). La sobrepoblación alcanza un alarmante 33.46 por ciento, con 4,176 personas privadas de la libertad (PPL) cuando la capacidad es de 3,129.
El informe, que evaluó diversos aspectos como gobernabilidad, integridad personal y estancia digna, situó al penal varonil de Juárez con la calificación más baja entre los centros evaluados en el estado. Le sigue de cerca el Cereso 1 de Aquiles Serdán. En contraste, otros centros como el de Parral, Nuevo Casas Grandes, Cuauhtémoc y Guachochi obtuvieron puntajes considerablemente más altos.
Las condiciones de gobernabilidad en el Cereso 3 recibieron una calificación de 5, destacando la insuficiencia de personal de seguridad y custodia, así como la falta de equipamiento adecuado. La CEDH también advirtió sobre la presencia de autogobierno y actividades ilícitas, evidenciadas por antecedentes de motines con personal fallecido y herido. Además, se señaló la carencia de capacidad del personal operativo para prevenir y atender situaciones de tortura o tratos crueles, inhumanos o denigrantes.
En cuanto a la integridad personal, el penal obtuvo un 5.8. La sobrepoblación y el hacinamiento son factores críticos, junto a la insuficiencia o inexistencia de protocolos para incidentes violentos. La estancia digna también recibió un 5.8, reflejando la falta de dormitorios suficientes, áreas de acceso inadecuadas, y deficiente higiene y ventilación en áreas clave.
Los rubros de atención a grupos vulnerables y reinserción social obtuvieron calificaciones más altas (8.3 y 7.5 respectivamente), aunque persisten deficiencias, como la falta de áreas específicas para personas con discapacidad mental o psicosocial y condiciones inadecuadas para quienes están bajo medidas de protección. La reinserción social se ve mermada por la falta de separación entre personas procesadas y sentenciadas y la ausencia de espacios privados para visitas familiares.
Las propuestas de la CEDH incluyen abatir la sobrepoblación, incrementar el personal de seguridad y custodia, y repasar protocolos de actuación para prevenir y atender situaciones de violencia. La mejora del área de ingresos, en cuanto a higiene y ventilación, es también una prioridad.
Por otro lado, el Cereso Femenil de Juárez también fue evaluado, obteniendo una calificación general inferior a la de Aquiles Serdán. Aunque su sobrepoblación es menor (5.08%), la integridad personal recibió la peor calificación (5.8) debido a la ocupación superior al 100% y la falta de protocolos contra incidentes violentos. La reinserción social obtuvo un 6.6, con la observación de que un 30% de las internas tienen trabajo remunerado, pero sin separación entre procesadas y sentenciadas. Las condiciones de gobernabilidad y estancia digna recibieron un 8.3, aunque se reportó falta de personal de seguridad y custodia. La atención a grupos vulnerables fue su punto más alto con un 9.2, si bien se señaló la falta de atención a personas con VIH, hepatitis y tuberculosis.
