El Paso, Texas. – Patrick Crusius, responsable de la masacre ocurrida en un Walmart de El Paso el 3 de agosto de 2019, ha sido sentenciado a 23 cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional por los 23 asesinatos y 22 cadenas perpetuas adicionales por intentos de asesinato. La decisión fue emitida por el juez Sam Medrano, poniendo fin a un largo capítulo legal para las víctimas y sus familias.
El fiscal de Distrito, James Montoya, decidió no buscar la pena de muerte contra Crusius, argumentando que la búsqueda de la pena capital habría prolongado el proceso legal por varios años más, revictimizando a las familias. Esta decisión, anunciada el 25 de marzo de 2025, contrastó con las promesas previas de sus predecesores, quienes habían indicado su intención de solicitar la pena capital.
La resolución generó opiniones divididas entre los afectados. Mientras algunas familias expresaron alivio por el fin del proceso, otras manifestaron su frustración, considerando la decisión como una falta de justicia. Sin embargo, Montoya enfatizó que la mayoría de las familias apoyaron la resolución para obtener una conclusión.
El caso estuvo marcado por complejas consideraciones legales. Los abogados defensores de Crusius alegaron mala conducta procesal por parte de fiscales anteriores, citando la alteración de registros judiciales y la ocultación de pruebas. Adicionalmente, se reconoció que Crusius fue diagnosticado con trastorno esquizoafectivo, lo que complicaba la búsqueda de la pena de muerte.
Durante la audiencia de sentencia, más de 100 familiares de las víctimas compartieron sus testimonios. Crusius, vestido con uniforme de prisión, se declaró culpable y escuchó las declaraciones de impacto de las víctimas. El juez Medrano, al dictar sentencia, afirmó que la comunidad de El Paso se había convertido en un símbolo de resiliencia, y que mientras las víctimas serían recordadas, el nombre y el odio de Crusius serían olvidados.
El texto también resaltó el contexto de la retórica antiinmigrante que pudo haber influido en el ataque. Tanto la defensa como la fiscalía aludieron a la retórica de la “invasión” utilizada en el discurso político y mediático, a pesar de que Crusius, de 21 años en el momento del ataque, afirmara que sus motivaciones racistas eran previas a figuras políticas específicas.
Con esta sentencia, Patrick Crusius cumplirá sus condenas en el sistema penitenciario estatal de Texas. Ya había sido condenado a 90 cadenas perpetuas a nivel federal tras declararse culpable en 2023. El ataque de 2019, que resultó en la muerte de 23 personas, se mantiene como uno de los tiroteos masivos más mortales en la historia de Estados Unidos.
